Los éxitos nos encuentran en nuestro mejor momento, y allí estamos como suspendidos en el aire, sosteniendo nuestras mejillas mientras miramos por la ventana; pensando que la vida pudo ser más dura, pero que hemos aprendido a llevar los momentos de dificultad; pensando que a lo mejor la sensación de grandeza se esfumará demasiado pronto y no tendremos oportunidad de disfrutarla.
Que si bien nada dura por siempre, podremos volver al recuerdo cuando lo precisemos...
Que si bien nada dura por siempre, podremos volver al recuerdo cuando lo precisemos...