Después de tanto tiempo,
le escribí que lo sentía.
Ella se acercó a mi,
tímida,
le escribí que lo sentía.
Ella se acercó a mi,
tímida,
con los ojos
desorbitados,
sorprendidos.
Y me dirigió
una sonrisa.
Ese momento
supe que era
el principio
y
el final
de todo.
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