martes, 3 de febrero de 2015

Un árbol, una persona.

Cualquiera pensaría que esa tarde,
 yo iba a hallarte bajo algún frondoso árbol,
 repasando las líneas que prometiste leerme.
Para mi sorpresa,
estabas esperándome apoyando la espalda sobre el tallo de un árbol talado.
¿Por qué?
Pensé.
Me quedé un rato allí viéndote de lejos ,
saboreando la escena,
 tratando de comprender,
¿Por que habrías elegido ese árbol?.
Entonces me descubriste viéndote.
Me dirigiste una sonrisa.
Y, lo entendí.
Se trataba de darle vida,
de colonizar los terrenos desiertos y llenarlos de magia.
Así como habías hecho con mis noches,
haciendo que yo le sonriera al móvil ,
conmovido por la dulzura.

jueves, 29 de enero de 2015

Este amor ridículo ha movido todas mis fibras,
Me ha hecho danzar hermosas melodías,
y al final me ha dejado sola.
Rota. Ese es siempre el riesgo. 
Ser el último en irse. Es que uno no sabe como irse. Uno simplemente empieza a recoger los pedazos
y sigue caminando en busca de más piezas, 
con un aire más bien ausente. Puede ser que uno nunca se recupere,
uno trata de reinventarse...
Durante la re-invención los demás te encuentran huraño, distraído, déspota. Porque la re-invención se trata de un proceso de orden interno.
También,
Porque a nadie le interesa escuchar como lidias con tus demonios. O como intentas callar esa voz del ser amado que se desvanece. Afortunadamente, se está a tiempo. Más ese supuesto amor, 
ha terminado afectando alrededor. Desde el estado de sobrecogimiento y reinvención ,
ofrezco mis disculpas a quién halla salido herido,
con este incidente
que se sentía ya muy peligroso desde sus inicios.