-¿Cómo puede nacer una cosa de su contraria, por ejemplo, lo racional de lo irracional, lo sensible de lo muerto, la lógica del ilogismo, la contemplación desinteresada del deseo ávido, el altruismo del egoísmo, la verdad del error?
-La filosofía metafísica se ha valido para superar esta dificultad negando que una cosa naciese de la otra y aceptando que las cosas muy valiosas tienen un origen milagroso, que salen del núcleo y de la esencia de la "cosa en sí".
-La falta de sentido histórico es el pecado original de todos los filósofos.
-Sin embargo, todo ha cambiado; no hay hechos eternos, como no hay verdades eternas.
-Del mismo modo que nuestras artes son cada vez más intelectuales y nuestros sentidos más espirituales, y lo mismo que, por ejemplo, se juzga hoy de diversa manera lo que hace cien años sonaba bien a los sentidos, también nuestras formas de vida se vuelven cada vez más espirituales, más feas quizás a los ojos de épocas anteriores, pero ello se debe sólo a que estas no eran capaces de ver cómo el imperio de la belleza interior, espiritual se va haciendo continuamente más profundo y más amplio, y en qué medida todos nosotros podemos valorar hoy más la versión espiritual, interior que la composición más bonita o el edificio más sublime.
-"El muerto sigue vivo por que se presenta a los vivos en sueños".
-Ahora bien, como la filosofía ocupa la cima de la pirámide de las ciencias, se ve involuntariamente impulsada a plantear el problema de la utilidad del conocimiento en general, y toda filosofía se siente forzada a concederle la utilidad más noble.
-No ha habido hasta ahora un filósofo para quien la filosofía no haya sido una apología del conocimiento.
-¿Con qué conocimiento del mundo y de la vida vive el hombre más feliz?
-Como durante mucho tiempo el hombre ha creído que las ideas y los nombres de las cosas eran verdades eternas, nació en el un orgullo que le hizo situarse por encima del animal: creía que el lenguaje equivalía al conocimiento del mundo.
-La función cerebral que más alterada resulta con el sueño es la memoria : no es que se paralice totalmente, pero queda reducida a un estado de imperfección igual al que debió tener en todo hombre durante el día y la vigilia en los primeros años de la humanidad.
-La perfecta claridad de todas las representaciones en un sueño, que se basa en la absoluta creencia en su realidad, nos recuerda estados anteriores de la humanidad en que la alucinación afectaba de vez en cuando al mismo tiempo a comunidades enteras, a pueblos enteros. Así, al dormir y al soñar rehacemos una vez más la tarea de la humanidad anterior.
-Así pues, el sueño es un recreo para el cerebro que durante el día , tiene que responder a las severas exigencias del pensamiento, tal como han sido establecidas por la cultura superior.
-"La ley general originaria del sujeto cognoscente consiste en la necesidad interior de reconocer todo objeto en sí, en su esencia propia , como un objeto idéntico a sí mismo que, por lo tanto, existe por si mismo y que en el fondo permanece siempre semejante a sí mismo e inmóvil; en suma, como una sustancia".
-Es muy posible que la mayoría de los hombres lleguen un día a ser escépticos en relación a esto; entonces se plantea esta pregunta : ¿Cómo actuará la raza humana bajo la influencia de esta convicción?
-El individuo limita demasiado su mirada a su corta existencia y no experimenta ya fuertes impulsos para crear instituciones duraderas, establecida para siglos eternos; quiere recoger él mismo los frutos del árbol que planta y por tanto no planta ya árboles que requieran un cultivo regular durante siglos y que estén señalados a dar sombra a muchas generaciones.
-Cuanto menos ligados están los hombres por la tradición, mayor es el movimiento interior de sus motivos , mayor a su vez, por lo tanto, la agitación exterior, la compenetración recíproca de los hombres, la polifonía de los esfuerzos.